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Ni el covid-19 evitó los festejos

Un minuto de Reflexión.

Todavía el martes por la tarde-noche se podían observar a muchos laguneros realizando las compras para festejar el Grito de Independencia, por lo que ni el covid-19 pudo evitar que se realizara esta celebración tan tradicional entre los mexicanos.

Los mandatarios estatales dieron sus gritos desde sus palacios, lo hicieron en forma virtual y con muy pocos asistentes, mientras que los alcaldes buscaron sitios especiales para festejar el Día de la Independencia, siempre respetando los protocolos sanitarios establecidos.

Los coahuilenses y duranguenses festejaron a su manera, buscaron la forma en que este día no pasara desapercibido por culpa del coronavirus y realizaron sus reuniones en restaurantes, en algunas quintas y no faltaron los que en sus casas festejaron con un buen pozole, tamales y hasta con una carne asada.

Los centros comerciales se vieron muy concurridos, se podían observar a muchas personas comprar todo lo necesario para la cena del Grito de Independencia, sin que faltaran las "chelas", una botellita de whisky o un vino tinto.

Lo más socorrido fue la compra de carne para asar, las chilacas, cebollitas y todos los guisos que la acompañan. Tampoco faltaron aquellos que compraron todos los ingredientes para una discada, una comida muy tradicional en la región lagunera, misma que reúne no solamente a las familias, también a los amigos y hasta los vecinos. Y es que el Grito de Independencia con todo y los protocolos sanitarios no podía pasar desapercibido, más cuando los contagios en La Laguna, tanto de Durango como de Coahuila por el covid-19 han bajado considerablemente.

En algunas viviendas y ya entrados en calor, se relajaron las medidas, se olvidaron de la sana distancia y de traer cubre bocas, pero la fecha decían lo valía. Ojalá que con estos festejos no se presente un rebrote como sucediera el Día de la Madre o el Día del Niño. En fin, los laguneros disfrutaron a su modo, sin los tradicionales fuegos artificiales desde las plazas de las presidencias municipales o palacios de gobierno, por lo que por un momento muchos se olvidaron que el coronavirus sigue presente.

walter.juarez@milenio.com